Y sigue sin contarse con los adoptados

Andalucía prepara una nueva ley de Infancia y Adolescencia la cual llevaba sin actualizarse desde 1998. Una gran noticia sin duda. Han pasado 23 años desde la anterior, una generación entera de gente joven y ya en la mayoría de edad que ha pasado por el sistema de protección a la infancia en el contexto de la sociedad actual, conociendo de primera mano las necesidades, virtudes y defectos del sistema a través de la adopción, el acogimiento familiar o el acogimiento residencial.

La nueva norma aparentemente traerá cosas muy positivas como el apoyo, voluntario, de quienes pasan por el sistema hasta los 25 años o el fomento del acogimiento familiar. También contemplan medidas algo utópicas como que un menor no tenga que pasar por acogimiento residencial hasta los 13 años, esto es utópico porque hasta la fecha, por más campañas realizadas, no han surgido suficientes familias en Andalucía para acoger a tantos menores como hay en residencias. Una nueva ley no va a cambiar a las familias y mucho menos va a cambiar el egoísmo humano que lleva intrínseco no querer acoger cuando las circunstancias necesarias se dan y la única excusa es “que luego vuelve con su familia cuando le has cogido cariño”. No hay más que ver los numerosos casos que, solo en España, llegan a juicio porque un menor en acogimiento (muchas veces preadoptivo pero acogimiento al fin y al cabo) vuelve con su familia biológica.

Si algo ha hecho medio bien la Junta de Andalucía en este proceso es el de reunirse con asociaciones de familias adoptivas, acogedoras o con entidades con programas de protección a la infancia como Cruz Roja para hacer una ley adaptada a necesidades reales. ¿Por qué digo medio bien? Sencillo, se han olvidado de una parte, de los adoptados, acogidos, o en definitiva jóvenes que fueron menores en ese sistema de protección y que, muchas veces conscientes de los defectos, podríamos aportar mucho no solo a esta ley sino a la formación de familias tanto para acogimiento como para adopción.

Andalucía tiene, como otras comunidades, el mejor factor, el humano, que no está sabiendo aprovechar y con el que caerán en errores que se podrían evitar.

Hace no mucho precisamente hicieron una campaña sobre acogimiento, un anuncio para la televisión en el que se vendía el acogimiento como pobres niños, y la figura de salvadores y solidarios de las familias. En lugar de potenciar las figuras de referencia para menores resilientes, que no tratan de dar pena a nadie, actitudes a veces de los que muchas familias podrían aprender, en el que las familias se conviertan en ese referente de los adultos del mañana de los que nadie habla y que, a veces, llegan a altas cimas por ese aprendizaje de la vida de caer y volver a levantarse. Anuncios en los que se cuente que Steve Jobs, Marilyn Monroe, Nelson Mandela o John Lenon entre otros sufrieron adversidad temprana en sus infancias y pudieron salir a flote

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s